Nunca fuiste a un psiquiatra: qué pasa realmente en la primera consulta
Una primera consulta psiquiátrica por videollamada es, en lo esencial, una conversación larga y ordenada. Se reserva un bloque de 60 minutos, de los cuales alrededor de 45 son de atención clínica —el resto queda como margen para la documentación y para que el bloque no se pise con el turno siguiente—, aunque la distribución exacta la define el criterio clínico de cada caso. No hay camilla, no hay test sorpresa, no hay una decisión que se tome sin que vos la entiendas.
Lo que más asusta suele ser dos cosas: que te encasillen con una etiqueta y que salgas medicado a la fuerza. Ninguna es el resultado habitual. Muchas primeras consultas terminan sin un diagnóstico cerrado y varias sin ninguna prescripción. Lo que sí va a haber al final es una orientación: qué parece estar pasando, qué falta averiguar y cuál es el próximo paso.
¿Cómo arranca?
Con una pregunta abierta, del estilo de "contame qué te trae". Y después el profesional escucha. No hace falta que traigas el relato ordenado, ni que sepas nombrar lo que te pasa. Si te trabás, está bien: el psiquiatra va a ir preguntando.
La consulta tiene una estructura, aunque no se note mientras ocurre. Se recorre, más o menos, así:
- El motivo actual. Qué te está pasando, desde cuándo, con qué intensidad, si viene empeorando o estable.
- Cómo te afecta en concreto. Si estás yendo a trabajar, si estás durmiendo, si comés, si estás viendo gente, si podés sostener lo que sostenías antes. Esto pesa mucho más de lo que la gente cree.
- El sueño, el apetito, el peso, la energía, la concentración. Son los datos más objetivos que tiene la psiquiatría y se preguntan siempre.
- Antecedentes personales. Episodios parecidos, consultas previas, terapia, si estuviste medicado y con qué resultado.
- Salud general. Enfermedades, cirugías, estudios recientes, medicación que tomes por otra cosa. Muchos cuadros que parecen psiquiátricos tienen una causa médica detrás, y descartarla es parte del trabajo.
- Consumo. Alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, medicación de venta libre, energizantes. Se pregunta sin juicio y con una razón práctica: cambia el diagnóstico y cambia lo que se puede indicar.
- Historia familiar. Si en tu familia hubo depresión, bipolaridad, esquizofrenia, consumo, suicidios. No es curiosidad: la respuesta de un paciente a un tratamiento suele parecerse a la de sus familiares de primer grado.
- Riesgo. Si tenés o tuviste pensamientos de muerte, de hacerte daño, planes concretos, intentos previos. Se pregunta de manera directa. No es una trampa ni activa ningún mecanismo automático: no preguntarlo sería negligente, y hablarlo baja el riesgo, no lo sube.
¿Qué conviene tener a mano?
Media hora de preparación te ahorra media consulta. Antes de la videollamada, juntá:
- La medicación que tomás ahora, toda, incluida la que no es psiquiátrica. Lo más práctico es tener las cajas al lado o sacarles una foto. Dosis y cuántas veces por día.
- La medicación psiquiátrica que tomaste antes, si hubo: cuál, cuánto tiempo, si funcionó, por qué se suspendió y si tuviste efectos adversos. Este dato es oro y casi nadie lo trae.
- Estudios y análisis recientes, si tenés. Un laboratorio de los últimos meses con función tiroidea, hemograma, hepatograma y vitamina B12 suele ser útil. Si no tenés, no importa: se piden.
- Informes o epicrisis de internaciones o consultas previas, si hubo.
- Antecedentes familiares que puedas averiguar preguntando en casa.
- Tu documento, para la identificación.
- Una lista de tus dudas. Se olvidan siempre. Escribilas.
Del lado técnico: un lugar donde puedas hablar sin que te escuchen, auriculares, buena conexión y el teléfono cargado. Si no tenés espacio privado en tu casa, un auto estacionado funciona. Decilo al inicio si no podés hablar con libertad: es información clínica relevante.
¿Me van a dar un diagnóstico el primer día?
No siempre, y que no te lo den no es una mala señal.
En psiquiatría, hay cuadros que se reconocen en una entrevista y otros que necesitan tiempo, porque dependen de cómo evolucionan o de descartar primero una causa médica. Un profesional que en 45 minutos te cierra una etiqueta definitiva sobre un cuadro complejo está siendo más rápido que prudente.
Lo que sí vas a tener al terminar es una orientación diagnóstica: una hipótesis de trabajo, explicada en castellano, con lo que falta confirmar y cómo se va a confirmar. Si querés entender mejor quién hace qué en salud mental, está desarrollado en psiquiatra o psicólogo.
¿Me van a medicar sí o sí?
No. Medicar es una decisión clínica, y hay primeras consultas que terminan en cualquiera de estas alternativas:
- Un pedido de estudios y un nuevo turno para evaluar los resultados.
- Una derivación a psicoterapia, con indicación de control psiquiátrico más adelante.
- Indicaciones no farmacológicas: pautas de sueño, suspensión de sustancias, reorganización de horarios, licencia laboral si corresponde.
- Observación: volver en un plazo determinado para ver cómo evoluciona el cuadro.
- Una prescripción, cuando la evaluación la justifica.
La Ley 26.657 de Salud Mental establece en su artículo 12 que la prescripción de medicación debe responder a las necesidades fundamentales de la persona y administrarse exclusivamente con fines terapéuticos, nunca como castigo, por conveniencia de terceros ni para suplir el acompañamiento terapéutico, y que requiere evaluación profesional, sin renovación automática. Eso quiere decir, en la práctica, que si se indica medicación se te tiene que explicar para qué es, qué se espera de ella, cuánto tarda en hacer efecto, qué efectos adversos son esperables y cuáles son motivo de llamar. Preguntá todo eso. Es tu derecho y es parte de la consulta.
¿Qué pasa después?
Tres cosas, en general:
La documentación. Si corresponde receta, se emite en formato electrónico y se dispensa en cualquier farmacia del país: el detalle, y las reglas propias de ciertos psicofármacos, está en receta electrónica psiquiátrica. Si corresponde certificado para licencia laboral, el procedimiento está en licencia psiquiátrica laboral. Ambos dependen de la evaluación clínica: no están garantizados por haber abonado la consulta.
El próximo control. Las primeras consultas se siguen de cerca. Si se inició medicación, el primer control suele ser en pocas semanas, no en meses: hay que ver tolerancia y respuesta temprana.
La historia clínica. Lo que hablaste queda registrado y protegido. La Ley 26.529 establece que el paciente es el titular de su historia clínica (artículo 14) y enumera taxativamente quiénes pueden solicitarla (artículo 19). Tu empleador, tu familia y tu obra social no acceden a lo que contás en una consulta por el solo hecho de pedirlo.
Algunas cosas que conviene saber de antemano
- Podés no querer contestar algo. Decilo: "prefiero no hablar de eso todavía" es una respuesta legítima y se respeta.
- No hay una forma correcta de estar. Llorar está bien. Quedarte callado un rato está bien. Decir que no sabés qué te pasa también: es un motivo de consulta frecuente y válido.
- Si venís acompañado, decilo al inicio. A veces suma que alguien aporte lo que ve desde afuera, y a veces conviene que salga de la habitación un rato. Se conversa.
- Esta es una práctica de psiquiatría de adultos. Un menor de edad solo se atiende a través de sus padres o representantes legales, y únicamente cuando no haya una opción más adecuada.
- Se atiende en toda la Argentina excepto Mendoza y San Luis. Está en los términos y condiciones.
Si estás en crisis
Si hay riesgo de vida —tuyo o de otra persona— llamá al 911 o andá a la guardia más cercana. También podés comunicarte con el Centro de Asistencia al Suicida: 135 (línea gratuita desde CABA y Gran Buenos Aires), (011) 5275-1135 o 0800-345-1435 desde el resto del país. Esas líneas atienden en horarios determinados; ante riesgo inmediato, el camino es el 911 o la guardia.
Este sitio no es un servicio de guardia permanente. El turno de emergencia psiquiátrico es una prestación programada, con prioridad de agenda: se coordina y se reserva, no reemplaza a un servicio de urgencias.
Los valores y las modalidades de pago están en precios. Si te parece que es momento, podés reservar tu primera consulta en dohmenger.com. Si necesitás unos días más para decidirlo, también está bien: el turno va a seguir disponible.
Fuentes
- Ley 26.657 de Salud Mental — texto — artículo 12: criterios de prescripción de medicación, fines terapéuticos y ausencia de renovación automática; artículos 7 a 9: derechos y abordaje interdisciplinario.
- Ley 26.529 de Derechos del Paciente — texto actualizado — artículo 2 incisos c) y d) (intimidad y confidencialidad), artículo 14 (titularidad de la historia clínica) y artículo 19 (quiénes pueden solicitarla).
- Ley 27.553 — texto actualizado — artículo 2 (dispensa en cualquier farmacia del país) y artículo 6 (teleasistencia con resguardo de los derechos del paciente).
- Centro de Asistencia al Suicida — Ayuda en crisis — líneas 135, (011) 5275-1135 y 0800-345-1435, y advertencia sobre horarios de atención.
Escrito y revisado por Dr. Germán Dohmen Lampasona, médico psiquiatra · Matrícula Nacional 125.401. Podés verificarla en el Registro Federal de Profesionales de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación.
Esta página es información general y no reemplaza una consulta. La atención se presta por videollamada a personas adultas en toda la Argentina, con excepción de Mendoza y San Luis. Términos y Condiciones · Aranceles
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